Nomehieren Doscientos
Mehiere UnocomoDosmil
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... narrativa intimista ...
✓ Los perdedores éticos son los grandes triunfadores de la vida, pues se respetan a sí mismos y no contaminan sus acciones por un resultado.
El perdedor ético se enfoca más en el sentido de lo que pretende que en el resultado de sus esfuerzos. Este tipo de personas obedecen a su conciencia, y no a las circunstancias o a las modas ideológicas o culturales.
Lo que define al perdedor ético es su adhesión a unos principios y a unas reglas de juego. Si ganar implica pasar por alto esos valores o esas normas, prefiere perder.
El perdedor ético es ante todo alguien libre que tiene suficiente que puede ir más ligero por la vida, sin deber o deberse a nadie. ✓
-texto on line
_elena sànchez cuenca _
"Hay actitudes que separan más que las distancias. Hablan más que las palabras.
《La actitud es una pequeña cosa que marca una gran diferencia》_Winston Churcuill_
Las actitudes actúan a veces como fuentes de conflicto creando distancias insalvables entre nosotros.
Debemos entender que las actitudes no son dimensiones estables y fijas en el tiempo. Muchas de ellas pueden cambiar y mejorarse, y eso significa que estamos siempre en contínuo crecimiento con el fin de delimitar mejor nuestra valiosa identidad".
Fragmentos
on line _Valeria Sabater_
«En el relato evangélico de la Pasión, alrededor de un inocente injustamente atacado, se describe un retablo de reacciones huidizas: la seducción del poder, la comodidad del espectador neutral, el temor a las represalias. Judas es el seguidor desleal que pone precio a su traición: “¿Qué me daréis si os lo entrego?”, ofrece a los sumos sacerdotes, y negocia la recompensa. Por su parte, el prefecto Pilato cree que el reo merece ser absuelto –“no encuentro culpa en él”–, pero nada hace por protegerlo. Con el gesto de lavarse las manos, el gobernador romano abandona a la víctima y se exime de culpa: “Inocente soy de la sangre de este justo”.
El episodio más conmovedor atañe a Pedro, apóstol convencido de defender a Jesús hasta el final: “Aunque tenga que morir contigo, jamás te negaré”. Cuando apresan al Maestro, Pedro sigue de lejos al grupo, fiel a su compromiso de lealtad, pero una criada lo reconoce: “Tú estabas con el galileo”. Entonces, le falla a su amigo: “No sé de qué hablas”. Dos veces más: “No conozco a ese hombre”. Amanece y Pedro recuerda las palabras de Jesús en la última cena: “Antes de que cante el gallo, me negarás tres veces”. Avergonzado, escapa. La escena culmina con una imagen inusual en la literatura antigua: un hombre corriente llora.
Desde los antiguos mitos existían jerarquías en la pena; llora Aquiles, llora Ulises, llora Eneas. El dolor de los héroes, reyes o grandes guerreros merecía respeto. La tragedia, como escribió Aristóteles, se ocupaba de nobles, mientras la comedia retrataba a personajes “de baja estofa”. Los dramas y preocupaciones del vulgo se abordaban en clave humorística. Resulta revolucionario que, en la encrucijada de un conflicto protagonizado por un mesías, autoridades romanas y altos sacerdotes, el narrador dirija su mirada compasiva hacia un pobre hombre angustiado. En el aria “Erbarme dich” de su Pasión según san Mateo, Bach convierte la pena del viejo pescador en un dolor universal: quién no ha defraudado a un ser amado por cobardía, quién no ha hecho promesas y luego no ha estado a la altura, quién no se arrepiente de traicionarse a sí mismo (…)».
#LaNación #CostaRica
Enlace en comentarios
" ... de la conducta de cada uno depende el destino de todos ... "
_Alejandro Magno (356-323 a.C.)
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... se rumorea, se cuenta, se dice, han dicho que dicen que decían que,
las fábricas de textiles no dan abasto fabricando cuerdas y ropajes,
que proliferan los-las marionetas, guiñoles y polichinelas sobre este nuevo mundo de la Era Internet ...
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_ que el maquillaje no apague tu risa.
que el equipaje no lastre tus alas.
que el corazón no se pase de moda _
... estados lastimados ...
(Beijing 2017)
... escribo esta mañana
a la luz del sol naciente ...
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Por más que me pregunto
No encuentro la razón...
Ay, sin decirme adiós (ay, qué dolor)
Tu amor me abandonó (ay, qué dolor)
(Ay, qué dolor, ay, qué dolor, ay, qué dolor)
Por más que me pregunto
No encuentro la razón (ay, qué dolor)
Para dejarme así (ay, qué dolor)
Sin una explicación (ay, qué dolor)
Contigo todo lo tenía,
nada me faltaba, nada me faltaba
Ya no tengo nada,
Perdido voy por este mundo sin saber a dónde,
Como un vagabundo.
Por más que me pregunto
No encuentro la razón (ay, qué dolor)
Para dejarme así (ay, qué dolor)
(Ay, qué dolor, ay, qué dolor, ay, qué dolor)
_Los Chunguitos_
... fragmentos ...